Los secretos oscuros de mi prima y sus manías sexuales

Aunque muchos consideran que los primos son una mera conexión familiar, hay algunos que disfrutan de ciertos privilegios mas allá de los tabúes de la familia, uno de estos es por ejemplo el que tengo con mi prima, pues desde que somos jóvenes aprendimos a disfrutar de nuestros cuerpos de forma saludable, tenemos sexo desde los 19 años, y solo de forma casual, no nos amamos ni tampoco nos deseamos, solo disfrutamos de nuestros cuerpos cuando estamos algo estresados o queremos cambiar de ambiente.
Sin embargo, en ocasiones, cuando me encuentro junto a mi mujer y estamos en la intimidad, pienso en ella, pues es una zorra en la cama, me hace disfrutar completamente de la sensación de follar apasionadamente, sin ningún tipo de compromiso, mi prima esta increíblemente deliciosa y aunque también está casada, adora que nos veamos a escondidas para disfrutar del sexo juntos.

Uno de los aspectos que ms disfrutamos el uno del otro, es divertirnos mientras experimentamos nuevas sensaciones, pues de hecho, lo hacemos periódicamente, para poder maquinar nuevas maneras de divertirnos en nuestro próximo encuentro.

Los inicios oscuros en su habitación

Soy menor que mi prima por unos 3 años, cuando ella tenía 22 yo apenas tenía 19 años, ella siempre ha sido muy hermosa y llamativa, por lo que tuvo novios a temprana edad, sin embargo, los jóvenes suelen ser muy idiotas, y la trataban mal.

Recuerdo que todo empezó una tarde en la que se encontraba muy triste, y yo me acerque a preguntarla porqué se encontraba de esa forma, empezó a llorar y me abrazo fuertemente, me pidió que la acompañara a su habitación y nos empezamos a besar, luego pasamos a disfrutar de nuestros cuerpos, y desde entonces hemos mantenido el secreto de disfrutar juntos por largo tiempo, aunque esta no fue mi primera vez, sí que fue de las que mejor recuerdo.

Mi primera vez

Yo siempre fui un chico muy tranquilo, muy alejado de las personas y no me sentía en muchas ocasiones bien al lado de otras personas, mi madre pensaba que tenía problemas mentales y que no me gustaba estar con ninguna persona, pero no era así, sólo era tímido.

Recuerdo que yo tenía pocos amigos, y ninguna era mujer. Poco tiempo después cuando cumplí los 18 años de edad, mis amigos empezaron a invitarme a sus fiestas en las que había mucha gente, yo las primeras veces no aceptaba, en otras iba pero sólo me sentaba a mirar a las mujeres bailar, yo gozaba viendo a las mujeres con poca ropa bailando, casi que mujeres encueradas por así decirlo, después me fui soltando un poco, las personas se me acercaban más y yo conversaba con ellas, hasta que un día en una de esas alocadas fiestas conocí a una mujer que era un poco mayor que yo, lucía como una chica de unos 20 años, yo conversé con ella toda la noche, al terminar la fiesta yo le pedí su número de teléfono y todos se fueron a sus casas.

Yo empecé a hablar con ella mucho, todos los días, hasta que un día las cosas entre nosotros empezaron a tornar un poco eróticas, a mí nunca me había pasado esto, no estaba acostumbrado a hablarle sucio a una mujer, yo en mis primeros intentos le decía “Quiero ver tu culo gigante encima de mí” ella se reía porque se notaba que no estaba acostumbrado a este tipo de cosas, al tiempo, yo seguía hablando con ella, cuando le decía que estaba excitado ella me pasaba fotos de mujeres encuerada, yo  le seguí haciendo cumplidos y muchas veces también le pasaba fotos de mi pene erecto.

Pasaron las semanas, hasta que llegó un fin de semana y unos días festivos, por lo que no había clases en la universidad, mis padres organizaron un viaje y yo les dije que no quería ir, que me sentía mal, ellos se fueron y me dejaron la casa y el auto para mí. Yo aprovechando esto hablé con ella y la invité a ver películas un rato y después salir a comer.

Acá es cuando todo pasó…

 

Trajo a su amiga para hacer un trío

Al llegar a mi casa, ella por sorpresa trajo a su amiga, yo sorprendido le dije que pasaran mientras cerraba http://xfotosporno.net/

Estábamos en el cuarto acostados los tres, cuando llego de la cocina ellas se están besando y manoseando encueradas, yo sorprendido intenté cerrar la puerta cuando en eso ellas me jalaron y me la empezaron a chupar entre las dos, yo súper excitado las puse a las dos en 4 y puse en práctica todo lo que aprendí viendo vídeos porno. Me encantaba el sonido de su culo rebotando sobre mí, ellas gritaban y pedían más y más, yo las complacía hasta que les acabé en la cara. Yo cansado y ellas casi dormidas después de 1 hora corrida, ellas se fueron al rato, pero lo curioso es que nunca supe más de ellas, sólo me quedó el recuerdo de la mejor primera vez.